Encabezados HTML: qué son las etiquetas H1, H2, H3 y cómo usarlas
La respuesta corta: los encabezados son las etiquetas <h1>, <h2>, <h3>… que marcan los títulos y subtítulos de una página. Sirven para organizar el contenido en una jerarquía que entienden tanto quien lee como Google. El H1 es el título de la página; los H2 son sus apartados principales; los H3, los subapartados de cada H2.
Y ahora lo que cambia respecto a lo que se contaba hace unos años: no son un factor de posicionamiento por sí mismos. Ayudan a Google a entender de qué va cada parte del texto, y eso ya es bastante. Pero meter la palabra clave en cada encabezado no te sube puestos: te acerca a un texto sobreoptimizado que se lee mal.
Escribimos este artículo en 2020 y lo hemos rehecho entero, porque algunas de las reglas que dábamos por buenas entonces no se sostienen hoy.
Qué es un encabezado HTML
Es una etiqueta del código que envuelve un título. En el código se ve así:
<h2>Qué es un encabezado HTML</h2>
Del <h1> al <h6> hay seis niveles, y su función es la misma que los títulos y subtítulos de un libro: decir de qué va lo que viene a continuación y qué depende de qué.
Es la misma familia a la que pertenece el meta title, aunque hacen cosas distintas: el meta title es lo que se ve en el resultado de Google; el H1 es lo que se ve al entrar en la página.
Para qué los usa Google de verdad
Para entender la estructura del contenido. Nada más, y nada menos.
Cuando Google lee una página, los encabezados le dicen dónde empieza cada bloque y qué relación hay entre ellos. Eso le ayuda a saber qué partes del texto responden a qué, y es una de las cosas que permiten que un fragmento concreto de tu artículo aparezca como respuesta a una búsqueda muy específica.
Lo que no hacen:
- No son un factor de posicionamiento independiente. No hay puntos por tener H2.
- No «declaran» tu palabra clave. Esa idea, la de que el H1 es donde le dices a Google por qué quieres posicionar, es de otra época del SEO.
- No compensan un contenido que no responde a lo que la gente buscaba.
Las tres reglas que sí importan
1. Un H1 por página (aunque Google admita más)
Aquí conviene ser preciso, porque es donde más se exagera. A Google no le molesta que haya varios H1. John Mueller lo ha dicho con todas las letras: sus sistemas no tienen ningún problema con ello, y en HTML5 es un patrón habitual, porque cada sección de una página puede llevar su propio encabezado de primer nivel.
Dicho eso, nosotros mantenemos un solo H1 por URL en todas las webs que hacemos, y no por miedo a una penalización que no existe, sino porque un único H1 obliga a tener claro de qué va la página. Si necesitas dos títulos principales, casi siempre es que tienes dos páginas.
Lo que sí es un error de verdad: usar un H2 o un H3 para que un texto se vea más grande. Para eso está el estilo, no la estructura. Un encabezado que no encabeza nada desordena la jerarquía y confunde a quien usa un lector de pantalla.
2. La jerarquía tiene que ser una jerarquía
La forma más fácil de verlo es pensar en unos apuntes de clase. Imagina un tema sobre cómo hacer un comentario de texto:
Cómo hacer un comentario de texto (H1)
Lectura (H2)
Contexto literario (H2)
Autor (H3)
Texto y obra (H3)
Género literario (H2)
Forma (H2)
Conclusión (H2)
Los H3 solo existen dentro de un H2, igual que un subapartado solo existe dentro de un apartado. Si necesitas dividir «Autor» en tres partes, esas serían H4 — aunque salvo en textos muy largos, con H2 y H3 vas sobrado.
Un detalle que se salta mucha gente: no te saltes niveles. Pasar de un H2 a un H4 sin H3 por medio rompe la jerarquía y complica la lectura a quien navega con teclado o lector de pantalla.
3. Escribe encabezados que digan algo
Este es el que más rendimiento da y el que menos se trabaja. Un encabezado bueno se entiende fuera de contexto: si lees solo los H2 de un artículo, deberías hacerte una idea completa de lo que cuenta.
Compara:
- «Ventajas» → no dice nada.
- «Qué ganas cambiando de hosting» → dice de qué va el apartado.
Y aquí es donde las long tails encajan de forma natural. Una long tail es una palabra clave más larga y concreta: «receta de menestra para 4 personas» frente a «receta de menestra». Como en un encabezado cabe una frase entera, es el sitio donde una long tail suena natural sin forzar nada.
El límite: no se trata de meter una en cada H2. En redacción SEO la naturalidad manda siempre sobre la palabra clave. Si al leer el encabezado en voz alta suena a máquina, sobra.
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Cómo se ponen en la práctica
En cualquier editor de contenidos —WordPress, el gestor que use tu web o el propio código— los encabezados aparecen como «Título 2», «Título 3» y así, en el desplegable donde por defecto pone «Párrafo». Elegir «Título 2» genera un <h2> en el código.
El único aviso: comprueba que el título de la página se está pintando como H1. Muchas plantillas lo hacen bien, pero no todas, y hay quien acaba con una página cuyo título es un simple párrafo grande. Se ve en un momento con el inspector del navegador, o directamente analizando tu web gratis.
Lo que de verdad mueve la aguja
Los encabezados son higiene: hay que tenerlos bien, pero tenerlos bien no te posiciona. Lo que posiciona es que tu página responda mejor que las demás a lo que la gente estaba buscando, y que sea rápida y cómoda de leer cuando llegan.
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